Noticias de Otavalo

La medicina andina se recibe como herencia de padres a hijos, esta tradición se la realiza en las comunidades indígenas del cantón y el país, a través de esta actividad los taitas y mamas que recibieron el conocimiento de sus padres, brindan sanación a los pacientes.

En algunos hogares de las comunidades indígenas no se utiliza medicina occidental, los padres y abuelos tienen en su huerta sembradas diferentes plantas para aliviar las dolencias corporales y espirituales de sus seres queridos.

La fauna es otra de las cosas que se utiliza para la sanación, el más frecuente es el cuy y esta especie después de la curación y el ritual, si la enfermedad era fuerte en el paciente, es común que muera. En Otavalo existe el Jambi Huasi que es el centro de salud ancestral, que tiene como objetivo mejorar las condiciones de salud de los pueblos y nacionalidades del norte del país, en el lugar se presta servicios médicos alternativos y educativos con especialistas en la medicina ancestral.

MEDICINA

Al entrar en los lugares en los que se practica medicina ancestral, el olor a naturaleza y a plantas medicinales permite que el cuerpo sienta relajación corporal y espiritual, desde el ingreso el ambiente cambia el estado de ánimo. Hay gran variedad de plantas que se utilizan para las curaciones por los taitas y mamas de las comunidades y la mezcla de estos genera diferentes utilidades.

La camomila, sirve para mejorar la digestión y como antiinflamatorio, la equinácea, es un remedio que se utiliza para combatir los resfriados y enfermedades del aparato respiratorio superior. Las semillas y frutos de la gingko biloba sirven para fortalecer la circulación y mejorar la memoria, la hierba de San Juan la usan para mejorar los problemas renales y pulmonares, algunas personas lo utilizan como tratamiento contra la ansiedad, la depresión y trastornos del sueño.

Una hierba muy conocida es la valeriana se emplea para tratar el insomnio, la ansiedad y el nerviosismo; actúa como relajante muscular. Estas y otras medicinas solas y mezcladas, en infusiones y por contacto son parte de los instrumentos curativos de los sanadores. En el Jambi Huasi se oferta medicina ancestral especializada, de acuerdo a las dolencias y necesidades de los pacientes, reconocen lo que están observando el semblante del rostro.

Parteras, que realizan el parto intercultural, los Jakuk, fregadores, que recuperan de lesiones, torceduras y desgarros, Los Yachak, sabios, que son quines curan a través de las plantas medicinales, y el Kuy Fichak, diagnóstico en cuy, que reconoce las enfermedades a través del animal.

En el hogar de María Imbaquingo, otavaleña indígena, sus padres no utilizaron medicina occidental nunca y llegaron a vivir más de 90 años y continuaron trabajando sus tierras, de la misma forma ella lo hace con sus hijos, pero no descarta utilizar la medicina occidental si el caso lo ameritara. La herencia del conocimiento ancestral se recibe de padres a hijos, desde niños en los hogares se forma a quien se convertirá en un médico ancestral, que realizará las cosas por la comunidad y el bien común.

 

Fuente: www.elnorte.ec

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