Noticias de Otavalo


Se trata de una práctica que ha pasado de generación en generación. La habilidad de los artesanos es primordial.

Otavalo es una ciudad ubicada en Imbabura, a 110 km al norte de Quito. Ha sido declarada como ‘Capital intercultural de Ecuador’ por su encanto paisajístico, riqueza cultural, historia y desarrollo comercial. Los indígenas que habitan en la zona son famosos por su habilidad textil, artesanal y comercial.

En la parroquia de Peguche, la práctica del tejido artesanal en telares es muy popular e incluso representa la actividad económica de familias enteras que se mantienen gracias a la comercialización de múltiples productos elaborados de esta manera.

El arte de la confección de prendas en algodón inició alrededor de 1582, estableciendo en este sitio obrajes de ciertas prendas que en ese entonces eran distribuidas hacia diversas ciudades del país, convirtiéndose en un negocio rentable, manifiesta César Cotacachi, conocedor del tema.

Desde esa época, los indígenas desarrollaron distintas habilidades y destrezas que hasta la actualidad continúan transmitiéndose a cada generación. Son múltiples los talleres que se dedican a la confección de prendas de vestir para luego ser vendidas en el mercado nacional, e incluso internacional.

Los diseños de los tapices son los más complejos de elaborar, el trabajo toma varios días dependiendo la prenda”, afirma Cotacachi.

TONOS.

El éxito en la combinación de colores de las prendas también depende de la práctica del artesano.

Con la llegada de los españoles a América, los indígenas aprendieron nuevas técnicas para esta labor, como por ejemplo: el telar de pedal torno de hilar, cardadores manuales, la lana de oveja y la seda.

En Otavalo, se utiliza este modo de tejer para producir en su mayoría bufandas y ponchos. “Hay ocasiones que la prenda lleva diversos colores o un diseño complejo, pero depende de la habilidad de la persona el tiempo que se tarde en su elaboración”.

POBLACIÓN

Los indígenas que habitan en Otavalo pertenecen a la etnia Kichwa. Su población es de aproximadamente de 65 mil habitantes, distribuidos en diversas comunidades entre las que se encuentran: Agato, La Bolsa, Peguche, Quinchuquí, Cotama e Ilumán.

Ellos mantienen su identidad, con el paso de los años, fortaleciendo y transmitiendo a las nuevas generaciones sus conocimientos, mitos, leyendas, costumbres y tradiciones milenarias recibidas por sus ancestros.

 
ROPAJE.

Entre las prendas que elaboran, destacan las bufandas.

Vestimenta

El traje de la mujer consta de una larga camisa de lienzo blanco adornada con bordados de motivos florales multicolores, dos anacos de paño que se sujetan con una faja o ‘chumbi’ como se denomina en kichwa.

Se complementa con una serie de ‘guashcas’ o collares dorados, manillas de coral o de material plástico, anillos y aretes donde resaltan piedras de colores, una chalina o capa que se lleva anudada sobre los hombros y largas cintas para envolver su cabello como si estuviera trenzado.

La indumentaria del hombre es muy sencilla: consiste en un sombrero de paño por el cual sobresale su largo cabello en una magnífica trenza como rasgo de identidad, el mismo que constituye el más elegante complemento de la vestimenta, tanto en la ciudad como en el campo.

El pantalón es de color blanco, una camisa de  igual tono y un poncho azul de lana. Su calzado son las alpargatas blancas. (MLY)

DATOS

La economía de los indígenas está basada principalmente en el comercio de sus artesanías.

El mercado centenario, más conocido como la ‘Plaza de los Ponchos’, es uno de los lugares que los cuales los indígenas aprovechan para vender sus productos.

 

FUENTE: www.lahora.com.ec

 

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