Poesía de Otavalo

LIDIA CLEMENCIA CHACÓN


UNA MUJER CON HISTORIA

 
Nació un 18 de Noviembre de 1932, hija de un matrimonio bien establecido de acuerdo a las leyes católicas, de condición económica podre. Sus primeros años de infancia los paso en la escuela Gabriela Mistral donde desde muy pequeña se destaco por su inteligencia y por su gran habilidad en la costura y el dibujo, dichos atributos fueron premiados por la institución educativa con una beca para el Normal Manuela Canizares de la ciudad de Quito para que continúe sus estudios segundarios pero por motivos inexplicables su padre no acepto.

Sus estudios secundarios los realizo en el "Colegio Nacional Otavalo", el único colegio en ese entonces en la ciudad de Otavalo, obteniendo el título de Humanidades Modernas. Después de una vida estudiantil fructífera trabajo de profesora un año en su ciudad natal.

Pasaron 2 años para que se trasladará a la ciudad de Quito, para iniciar sus estudios universitarios en la facultad de Filosofía y Letras , donde obtuvo el título de Licenciada en Literatura y Lenguas. Retorno a Otavalo para trabajar en el Colegio Normal de San Pablo de Lago y en el Colegio República del Ecuador, fueron treinta y ocho años de enseñanza.

Viajó a Venezuela a realizar un posgrado con una beca concedida por la UNESCO durante un año calendario. Además estuvo en Puerto Rico con una beca americana asistiendo a un seminario de educación, en fin, ha realizado un sinnúmero de viajes de observación pedagógica por paises centroamericanos y parte de América del Sur.

PROLIJA ESCRITORA

Lidia Clemencia Chacón guarda en su bitácora de afición literaria, 4 interesantes cuentos, 50 poemas y dos tomos sobre la problemática educativa. Toda esta producción es inédita que ha pasado mucho tiempo sin que nadie tenga acceso a disfrutar de los escritos (gracias a la colaboración de su hermana aquiotavalo tiene 2 poesias de Lidia Chacón  "a mi Ciudad Natal" y "al Señor de las Angustias")

Su primera poesía la realizó cuando se graduó, "Despedida a mi colegio", y desde ese momento fluyó otras, recuerda con emoción que el poema "A la madre ausente" se publicó en un diario de Brasil como también el poema "Adiós a un amor" fue letra de una canción de Armando Hidrovo.

Sobre sus cuentos "Mama pañuela", El niño que viajó a las estrellas", "Navidad ingenua" y otros que no recuerda, son textos que describen la realidad social de nuestra localidad con cierto realismo mágico que invoca a la meditación y reflexión. Dentro de sus valiosas facetas de su vida fue la preparación de sus alumnas para los concursos de libro leído a nivel local e interprovincial y conseguir los primeros lugares.

AMOR A LOS LIBROS

Para la maestra de maestras un motivo de orgullo imperecedero era hacer servido apasionadamente a las nuevas generaciones y de haber inculcado el amor a los libros.

 SU MUERTE

Falleció el 21 de Agosto del 2004, después de una larga y dolorosa enfermedad, que minaron la parte física menos su intelecto, tan es así que ella produjo poesías casi hasta el momento de morir.


 

 

 

 

 

 

MONSEÑOR LUIS PLASENCIA GUDIÑO


AMIGO DE SIEMPRE

El sacerdote es un hombre de Dios, un elegido por Dios desde el vientre de su madre, tal como lo dice el Libro de Jeremías en el capitulo I: "ANTES QUE TE FORMARA EN EL VIENTRE DE TU MADRE TE CONOCÍ Y ANTES QUE SALIERAS DEL VIENTRE MATERNO TE CONSAGRE, COMO PROFETA PARA LAS GENTES TE PUSE".

Eso es un sacerdote. Un intermediario entre Dios y los hombres, un puente entre el cielo y la tierrra, un intercesor entre nuestro pecado y nuestra salvación. Hombre de Dios, elegido por Dios, para llevar a los hombres a Dios. Hombres de Dios consagrado en su vida, para consagrar a los demás.

Hombre de Dios, escogido y elegido para distribuir la gracia divina. Hombre de Dios con la palabra de Dios. Hombre sacado del mundo, para servir al mundo, para llevar el mundo a Dios. Hombre de Dios confirmado por Dios.

VIDA Y OBRA

Nació en un hogar cristiano, donde escogió Dios al primero de los hijos, al primogénito, al hijo más querido y esperado por primero precisamente. Sus padres: Eliecer Plasencia y María Rosario Gudiño. Llegó querido , amado, como fruto del amor, a poner alegría en el hogar, a iniciar la cuenta de los hijos que Dios tenía reservados: Luis, Guillermina, Carlos, Luz América y Galo.

Era la fecha del 7 de enero de 1925 cuando por el mundo solpaban las ideas revolucionarias, cuando el socialismo se iniciaba en el Ecuador como una doctrina de la justicia social. Cuando ser conservador era tener a la religióncomo escudo, como fortaleza, como forma de vida y de pensamiento. Cuando el socialismo y las ideas del laicismo predicaban ideas contrarias, combativas.

Fue Natabuela su tierra natal, la privilegiada con su nacimiento. esa tierra distinguida en la historia local y provincial, por la vida fructífera del campo y porque allí se ubica un grupo étnico, muy caracterizado por sus costumbres y vestimenta, dando al Ecuador la justificación de país multicultural y multiétnico
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Los estudios primarios los cursó en la Escuela "Daniel Pasquel", de su misma tierra natal. Los estudios secundarios en el Seminario San Diego de la ciudad de Ibarra. Terminados sus estudios secundarios se trasladó a la capital, al seminario Mayor "San José", para seguir los estudios de Filosofía y Teología, necesarios e importantes para su preparación sacerdotal. Le llegó su hora más importante en su vida de hombre, de joven que soño con su vocación.

Fue un 29 de junio de 1961, cuando fue ordenado sacerdote para siempre, de las manos del Cardenal Carlos María de la Torre, con sello indeleble en la Catedral de Quito. Sus manos bendijeron por primera vez, su palabra tuvo el milagro de convertir el agua y el pan en la Sangre y el Cuerpo de Cristo. Fue su primera misa.

Luego vendría su misión evangelizadora y tendría distintos lugares de destino: Urcuquí, Apuela, San Blas de Urcuquí, Tumbabiro y San Roque. Un periplo de iniciación de su vida sacerdotal. Un buen comienzo para luego ser destinado a Otavalo a la parroquia de nuestra ciudad. era el 6 de enero de 1971, por designación de Monseñor Silvio Luis Haro, Obispo de Ibarra, en remplazo de otro sacerdote, el padre Polibio Andrade. Un destino en su trabajo sacerdotal orientado a difundir la devoción a María en la advocación de la Virgen Dolorosa del Colegio.

Y así lo hizo con una pasión extraordinaria, entregando un mensaje de fe y de esperanza para que la Madre de Dios sea recibida en el corazón de los otavaleños, para que su devoción moviera tantas voluntades en el Rosario de la Aurora, que es toda un atradición en Otavalo, mientras las genteas venciendo el frío y el sueño de las primeras horas de la mañan, acompañan con cánticos a la Virgen Dolorosa del Colegio, una devoción tan propia de los Otavaleños que es parte de la esencia de la Otavaleñidad.

En la parroquia de San Francisco cumplió sus primeros veinticinco años de vida sacerdotal, sus Bodas de Plata en el mes de junio de 1976, ofreciéndose una vez más a la Virgen para continuar en su trabajo, en su misión. Pero los caminos del Señor son insondables; otro destino le estaba reservado. El 6 de Febrero de 1996, por disposición de Monseñor Antonio arregui, Obispo de Ibarra, pasa a trabajar como Vicario del Cantón Otavalo en la iglesia de San Luis.

Otra hermosa misión: ahora debía trabajar para continuar con la tarea de engrandecer y difundir la devoción y el amor al Señor de las Angustias. Su templo fue su vocación, su sueño, su mejor ilusión. Quería darle la mejor ornamentación, para que sea la digna casa de Dios. Y ocupó todo el espacio de su tiempo y de su energía, para que los ventanales tengan hermosos vitrales. Vitrales que resaltan la santidad de tantos personajes sagrados.


Cada 3 de mayo, ha sido una verdadero fiesta del Señor de las Angustias, la imagen portentosa de Cristo, mezclada entre la leyenda y la historia. Cómo lo hacía el Padre Plasencia paar que le alcance el dinero para tantas obras?. Sabía organizar el dinero, y Dios hacía lo demás, lo multiplicaba en un dulce milagro de amor y fe. Para tantas obras materiales como las siguientes: ornamentación del cementerio de la cuidad, la sala de velaciones con servicio social para los podres, la iluminación del templo, el cambio de bancas, el sócalo de mármol, etc.


El 7 de junio de 1997, a petición de Monseñor Antonio Arregui, el PapaJuan Pablo II le concede el privilegio de ser uno de sus capellanes con el título de Monseñor.

Así le llegó la hora de celebrar, sus BODAS DE ORO SACERDOTALES, en Junio del 2001, con el júbilo de este pueblo al que había servido, con el reconocimiento de las autoridades de la Ciudad. En septiembre del 2007, las autoridades religiosas consideraron que debía recogerse a su descanso.


"LA MEDALLA "PILANQUÍ"

El día lunes 29 de Octubre, en el salón auditorium "Cotama" del Instituto Otavaleño de Antrología, en el mismo auditorio deonde estamos ahora la Casa de la Cultura, Núcleo de Imbabura, rindió un homenaje de reconocimiento a Monseñor Luis Plasencia.

El discurso de orden estuvo a cargo del Dr. Jaime Orquera Galeano, quien exaltó la vida y obra de nuestro personaje de hoy destacando su labor pastoral como sacerdote y sobre todo por su contribución a la cultura local, provincial y nacional, al dejar inagurado el MUSEO DE ARTE SACRO.


El Museo está ubicado en la Casa Parroquial y es el resultado de un trabalo enaltecedor. Consta de un inventario del patrimonio cultural, la investigación histórica, la restauranción de las obras de mayor significacción histórica, la elaboración dela guía del museo, el montaje de la exposición denominada "Miradas", que es una evocación de Otavalo, de su pasado, de su recuerdo.

En el Museo encontramos: imáhenes coloniales, ornamentos sagrados, objetos litúrgicos de orfebrería de siglos pasados. Es el Museo, un lugar de conservación y estudio, de lo que constituye la emmoria colectiva. Y sobre todo es el resultado de todo el patrimonio de la iglesia de San Luis Obispo de Tolosa, desde la época de los sacerdotes franciscanos de 1535.

Es el patrimonio del pueblo católico de Otavalo. En la parte hostórica se resalta la reconstrución de la iglesia y la ciudad, luego del terremoto de 1868 la leyenda del Señor de las Angustias, el cementerio parroquial que estuvo adjunto a la Iglesia.

Este ha sido un homenaje de exaltación de la vida y obra del hombre, del amigo, del sacerdote, del profeta de Dios. Un homenaje del pueblo de Otavalo a uno de sus hijos que entregó su vida, su amor y su tiempo. Porque no importa donde se nace, sino donde se vive, donde se lucha, por un sueño, por un ideal.


 


 

 

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