OTAVALO DE MI VIDA

Dr.Luis Enrique Cisneros

Desde la cumbre del alba,

luego de batir sus alas

un gallo canta tu nombre

que va rodando, rodando

por las gargantas de todos

los gallos de la barriada,

como relojes cantantes,

Otavalo de mi vida.

II

Con los cantos en cadena,

la aurora despierta y lenta

al nuevo día le llama,

y el nuevo día responde

con gritos de claridades

desde la noche profunda,

mientras los gallos cantando

siguen tu nombre, Otavalo.

III

En las torres de los templos

las voces de las campanas

convocan para la misa

a los indios y mestizos,

que desfilan somnolentos

por las veredas desiertas,...

mientras los gallos recantan

tu nombre, terruño mío.

IV

Desde la cumbre del alba,

luego de batir sus alas

un gallo canta tu nombre

que va rodando, rodando

por las gargantas de todos

los gallos de la barriada,

como relojes cantantes,

Otavalo de mi vida.

II

Con los cantos en cadena,

la aurora despierta y lenta

al nuevo día le llama,

y el nuevo día responde

con gritos de claridades

desde la noche profunda,

mientras los gallos cantando

siguen tu nombre, Otavalo.

III

En las torres de los templos

las voces de las campanas

convocan para la misa

a los indios y mestizos,

que desfilan somnolentos

por las veredas desiertas,...

mientras los gallos recantan

tu nombre, terruño mío.  

 

 

Buscar