POR TODO

 

No tienen horas las tristezas mías

ni es dolor que da fin este que siento,

pasaré por el sol todos los días

seguido de mi sombra: el sentimiento

 

Poblaron mi alma de melancolías

todos los seres puestos en tormentos

como las aguas que están siempre frías

y el suelo estéril, del saudal se diento.

 

El árbol a la tierra encadenado,

el granito indolente a las edades

el cielo a los misterios condenado.

 

Y el indio, esa alma triste de la quema

odiado por sus mismas soledades,

y encarnación viviente de mi pena. 


 

Buscar